Móviles en las aulas: prohibido prohibir

Culpar a una tecnología de sus posibles malos usos es un vicio muy común que acaba lastrando el potencial de futuro que esconde esa tecnología. Especialmente en nuestro país, en el que desgraciadamente un nada saludable espíritu inmovilista y de resistencia al cambio suele imponerse demasiado a menudo a la capacidad de innovación.

La difícil relación entre móviles y aulas es un claro ejemplo de este hecho. Así, mientras para el sistema educativo nacional la imagen de una aula repleta de estudiantes utilizando sus móviles es poco menos que una utopía, en otras latitudes con mayor visión de futuro parecen tener claro que, bien utilizados, los móviles están llamados a convertirse en un elemento clave del aprendizaje en la Sociedad de la Información. Al fin y al cabo, los Smartphones que hoy en día tienen buena parte de los los estudiantes cuentan ya con una capacidad de procesamiento envidiable, con numerosas aplicaciones preinstaladas y con dispositivos para la creación multimedia de última generación. Un caramelito tecnológico demasiado valioso como para ser despreciado.

El canal de iTunes de la Universidad de Stanford que permite descargar material formativo de todo tipo, la distribución de iPhones entre estudiantes universitarios para compartir calendarios y actividades en grupo o la utilización de imágenes capturadas via móvil para procesos de brainstorming colaborativos y resolución de problemas son sólo algunos de los ejemplos que ya hoy demuestran el camino a seguir para integrar los móviles en las aulas. Una apuesta segura de presente con una proyección de futuro prácticamente inacabable: libros digitales, aulas de experimentos basadas en inteligencia ambiental o integración de alumnos con necesidades especiales gracias a tecnologías asistivas móviles.

El futuro de la enseñanza  es móvil. Y si no queremos que nuestros estudiantes pierdan también ese tren, hará falta que los formadores hagan el esfuerzo de conocer las tecnologías, adaptar sus métodos, gestionar un escenario complejo y, sobretodo, transmitir la idea de las tecnologías como herramientas para el conocimiento. He ahí el reto.

Deixa un comentari

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Canvia )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Canvia )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Canvia )

Connecting to %s